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Microcerveceras se Abren Paso en la Barra

Agosto de 2005

Cosaco, Beer Factory, Casta y Minerva buscan el paladar de consumidores.

La cerveza casera apenas tiene 35 años en México.

Estas empresas ocupan menos del 0.5 por ciento del mercado.

En el Reino Unido y en Estados Unidos el movimiento de microcervecerías inició en la década de los sesenta del siglo pasado como un hobby entre los amantes de la cerveza. A México llegó 35 años después, con cinco jugadores: Cosaco, Beer Factory, Casta, Minerva y Cervecería de Tijuana.

Se trata de esfuerzos individuales y de medianas empresas que buscan ganarse la preferencia de los consumidores, con productos artesanales que cuidan la calidad y pureza de sus ingredientes, con una gama de presentaciones que incluye cervezas oscuras y claras, de mayor cuerpo, con sabores frutales y de especies aromáticas, con graduaciones que van de los cinco a los seis grados de alcohol.

La Association of Brewers de Estados Unidos destaca que en la década de los sesenta se registraron los primeros casos de producción casera de cerveza. Con una inversión promedio de cien dólares en equipo y materias primas, los precursores llegaban a producir hasta un galón mensual para autoconsumo.

Sin embargo, en los setenta, la fuerte influencia de los migrantes provenientes de Alemania, Reino Unido y otros países europeos produjo un giro importante. Los primeros Pub hicieron su aparición en el mercado estadounidense, donde además de las cervezas locales e importadas empezaron a introducir cerveza de la casa, que fabricaban de manera artesanal los propietarios. A final de esa década ya se contaban 44 microcervecerías formales, que combinaban la venta de alimentos y cerveza. El movimiento cobró fuerza, y a finales de 2000 ya se contabilizaron mil 392.

Hoy en día, revela la organización, existen más de mil 500 establecimientos, tienen una participación de 3 por ciento del mercado total de cerveza en Estados Unidos, con una producción superior a los siete millones de barriles --las cervezas importadas tienen un volumen de 22 millones de barriles-- y registra crecimientos constantes desde su aparición.

Beer Factory, por EU y Europa

"La mejor estrategia que pudimos utilizar fue crear nuestra propia cadena de restaurantes con fabricación de cerveza", argumenta Enrique Osovyecki, director general de Beer Factory.

Fundada en 1996, esta subsidiaria de Grupo Menaba abrió su primer establecimiento en enero de 1997 en Santa Fe, con tan buen éxito que ya cuentan con cuatro --tres propios y una franquicia en la ciudad de Puebla--. La meta este año es incrementar 30 por ciento la producción actual de 500 mil litros anuales en las tres plantas de producción que tienen en la ciudad de México.

Asimismo, planean introducir a otros canales de venta la cerveza embotellada que ya venden en Superama y algunos locales de la cadena minorista Wal Mart, pero su prioridad son los centros de consumo por la alta rotación que pueden lograr y que beneficia a un producto elaborado sin conservadores ni productos químicos.

En el mediano plazo destaca la apertura del primer Beer Factory en Estados Unidos -probablemente Texas, donde analizan un proyecto-, Europa y Latinoamérica.

"De la producción total de cerveza, 75 por ciento se desplaza en nuestros propios restaurantes, tanto embotellada como en barril, el resto corresponde a clientes externos que son restaurantes de Polanco, Condesa, Santa Fe y los autoservicios", precisa el director general y cofundador.

La franquicia tiene un costo total de un millón 300 mil dólares, que incluyen los derechos, mobiliario, equipo y capacitación. Los restaurantes requieren una superficie de 500 metros cuadrados y la estrategia para provincia es instalarlos en centros comerciales de alta afluencia y poder adquisitivo.

Cosaco invirtió 100 mil pesos

"Mi primera producción casera la hice en 1995 y fue un galón que me tomé con mis cuates", recuerda Gustavo Chozas, director general de Cosaco, la primera microcervecería del país fundada en Mineral El Chico, Hidalgo.

Apoyado con un kit que compró en Home Brew Shop --cadena estadounidense especializada en la venta de materias primas y equipo para la producción de esta bebida alcohólica-- y una inversión inicial de cien mil pesos, empezó a combinar su labor profesional con la producción casera de cerveza.

Algunos restaurantes de las colonias Condesa y Roma, así como las salas Cinemanía figuran entre sus clientes iniciales. Tocando puertas, Gustavo Chozas logró ganarse un lugar en la barra y en el gusto de los consumidores.

Ahora cuenta con una cartera de ocho clientes fijos y algunos restaurantes y bares que solicitan su cerveza. La producción de la planta de Cosaco es de mil litros mensuales, pero tiene capacidad para mil 200. Cada barril de 19 litros tiene un costo de 550 pesos, contra los 400 de un barril de Modelo de 30 litros.

Fuente:  El Financiero / Alma López.



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